Como habéis podido comprobar, no he cumplido nada de lo que me propuse cuando regresé del curso de verano de Teruel: he visitado fugazmente (confieso) los blogs de algunas de las personas más maravillosas que navegan por la World Wide Web, pero apenas he dejado constancia de mi paso; no he escrito ningún post sobre el curso de verano y tampoco he contado nada de lo que venía después, así que ahora tengo que hacer una idea rápida para que nadie se pierda, en parte porque todo ha sido muy repentino.

Me han llamado (previa solicitud mía, claro está) de una excavación de urgencia en un pueblo de Cuenca en el que unas obras públicas han destapado un yacimiento de dinosaurios, cuyo contenido debe ser extraído en breves. Mañana muy temprano me pongo en viaje y voy hasta la ciudad. No tengo ni la más remota idea de lo que me espera y eso, por un lado, es emocionante, pero por otro, supone una tensión añadida. Si soy sincera, no tenía demasiadas esperanzas en que me llamaran, más que nada por mi escasa experiencia en el asunto (añadamos que aún no soy licenciada), pero al final se ha cumplido mi ilusión. Creo que puede ser una vivencia increíble: ¿Quién no ha soñado nunca con desenterrar huesos de dinosaurios? A parte del sueldo, claro...

Así que tengo que decir adiós precipitadamente, pues no sé cuándo podré volver a entrar. Ni siquiera sé dónde pasaré la noche del miércoles, como para saber si tendré acceso a Internet en alguna parte o tiempo para conectarme.

La situación, de cualquier modo, es temporal, pues la excavación no podrá prolongarse más allá de finales de octubre. Para entonces volveré seguro (contando con que no me manden al carajo antes de tiempo, claro ), aunque espero poder postear antes, aunque sean cuatro letras.

La situación se plantea difícil, no ya por la intensidad del trabajo (no vamos al campo a coger margaritas), sino por la necesidad de preparar las dos asignaturas que me quedan (ya heroicamente superada mi hueso de segundo curso, la Física II) para acabar la carrera: Geología Regional y de España y Geoquímica. Esta última especialmente me produce temblores y jaquecas, pero tengo que intentarlo.

Sé que va a ser duro y sé que hasta sufriré (en el fondo soy algo masoquista ), pero confío en mis posibilidades y creo que puedo conseguirlo.

Besinhos from Anita B.